Viaje a Viena en 4 días

Te contamos qué ver en tu viaje a Viena en 4 días: itinerario completo para aprovechar al máximo tu visita.

Viaje a Viena en 4 días
✒️ Escrito por: Lidia Moya Sánchez
🗓️ Publicado:
⏱️ Lectura: 7 min

Día 1 en Viena: llegada, transporte y primeros pasos

Nuestra primera visión de esta bella ciudad es el aeropuerto. Sin duda nos sorprendió la estética moderna y el cuidado que tienen con los detalles. Es muy fácil orientarse a través de este aeropuerto pues los carteles son claros, cortos y precisos. De todas formas, siempre tendremos a los trabajadores del aeropuerto los cuales te ayudarán con mucho mimo y en un perfecto inglés, así que no temas si no sabes alemán.

Lo primero que tenemos que hacer es llegar al centro desde el aeropuerto. Nosotros fuimos en bus pero si queréis saber que otras opciones tenéis podéis consultar nuestra entrada del blog especifica donde os contamos todo lo relacionado con el transporte público de Viena.

Una vez encontrado el apartamento, tuvimos que dejar las maletas en un locker ya que hasta las 16:00 no podíamos entrar. Nosotros utilizamos la aplicación Bounce, la cuál nos resultó muy sencilla de utilizar y una opción económica (reservamos el día de antes y nos costó 40,00€ dejar 6 maletas). Existen otras aplicaciones similares como Radical Storage.

Primer contacto con Viena: parques, conciertos y arquitectura

Lo primero que hemos visitado en la capital austriaca es el Stadtpark (Parque de la Ciudad) que es uno de los espacios verdes más queridos de Viena. Inaugurado en 1862, fue el primer parque público de la ciudad, y aún hoy mantiene ese encanto imperial y relajado que tanto caracteriza a esta ciudad. La estación de metro más cercana es Stadtpark de la línea U4. En este parque se encuentran varias estatuas dedicadas a distintos músicos austriacos como Franz Schubert, Franz Lehár, Anton Bruckner o Johann Strauss, esta última es una de las estatuas más fotografiadas de toda Austria. También es interesante el Kursalon Hübner, un elegante edificio dentro del parque donde se celebran conciertos de música clásica. Este parque es ideal si queréis disfrutar de un tiempo de relax dentro de vuestra visita a Viena ya que podréis coger algo de comida y hacer picnic.

Una de las cosas que no os podéis perder si visitáis Viena es ir a un concierto de música clásica. Nosotros asistimos a un concierto en el Musikverein, que es dónde se celebra el famoso concierto de año nuevo. Nos costó 53,00€ y pudimos disfrutar de algunas obras de Vivalvi y Mozart. Os recomendamos coger las entradas con tiempo en la página Get your Guide y el día del concierto tendréis que enseñar el código en taquilla para obtener las entradas en físico. Existen otras opciones y lugares para disfrutar de la música clásica en Viena como el Palacio de Schönbrunn, la Casa de Mozart o algunas iglesias (Iglesia de San Pedro, Iglesia de San Carlos de Borromeo e Iglesia de Santa Ana).

Al lado del Musikverein se encuentra la Iglesia de San Carlos de Borromeo que destaca por sus dos columnas situadas en la fachada con decoración espiral que presenta escenas de la vida del santo a la que da nombre la iglesia. El precio para entrar a la iglesia es de 9,50€ para adultos, 5,00€ para estudiantes y jóvenes y gratis para menores de 10 años.

Día 2 en Viena: historia, palacios y monumentos imprescindibles

Nuestro segundo día en Viena comenzó con una visita guiada recorriendo el centro histórico de la ciudad. Nosotros hicimos el free tour de Civitatis pero podréis encontrar otras visitas similares en otras páginas web. Visitamos lugares emblemáticos de la ciudad como el Palacio Imperial de Hofburg, el edificio Albertina, la Josefsplatz o la Casa de Mozart.

Por la tarde nos hemos trasladado hasta el Palacio Schönbrunn que fue la residencia de verano de la familia imperial de los Habsburgo. Se puede llegar fácilmente mediante la línea U4 de metro, aunque también es accesible mediante tranvía o autobús. Nosotros solo visitamos sus extensos jardines de forma gratuita; pero, si queréis ver el interior del palacio y contemplar sus lujosas estancias privadas de la emperatriz Sisi y el emperador Francisco José, podéis hacer el Grand Tour (40 salas) con un precio de unos 29,00€ o el Imperial Tour (24 salas) cuyo precio es de unos 24,00€. Para una vista impresionante del palacio y de la ciudad os recomendamos subir caminando a la Gloriette, una vez arriba podréis tomar un descanso con unas vistas espectaculares.

Para finalizar el segundo día en Viena hemos pasado por delante de algunos edificios impresionantes como el Parlamento de Viena, que destaca por su estilo neoclásico inspirado en la arquitectura de la Antigua Grecia y su enorme estatua de la diosa Atenea (diosa de la sabiduría y la política); el Ayuntamiento, inspirado en las catedrales góticas flamencas o la Iglesia Votiva, que destaca por sus torres gemelas y el rosetón de colores sobre la entrada principal.

Día 3 en Viena: Stephansdom, Belvedere y Prater

En el tercer día de nuestro viaje a Viena en 4 días, empezamos por la Stephansplatz, el corazón del centro histórico. Allí se alza imponente la Catedral de San Esteban (Stephansdom), con su techo de tejas de colores y su altísima torre sur que domina el skyline vienés. Si os animáis a subir los 343 escalones, tendréis unas vistas que son una auténtica recompensa. Para los que no se atrevan a subir tantos escalones pueden subir en ascensor a la torre norte, aunque esta no es tan alta. Los precios para la torre sur y norte son 6,50€ y 7,00€, respectivamente.

A continuación, fuimos caminando hacia el reloj Anker, un reloj musical y animado construido en 1914. Si vais a las 12:00 de la mañana podréis ver todas las figuras atravesando el reloj al ritmo de música clásica. Después nos hemos acercado a la Iglesia de San Pedro, una de las iglesias barrocas más antigüas de la ciudad.

Por la tarde teníamos la visita al Palacio Belvedere, una de las visitas más elegantes de la ciudad. El conjunto cuenta con dos palacios -el Upper y el Lower Belvedere- conectados por unos jardines perfectamente cuidados. Nosotros visitamos el Upper Belvedere que alberga una de las colecciones de arte más importantes del país. Seguro que os suena el famoso cuadro de "El beso" de Gustav Klimt, pues aquí es dónde lo podréis ver en persona.

💡 Consejo viajero: compra la entrada online para evitar colas.

Si queréis ver un arte completamente distinto podéis acercaros a la Hundertwasserhaus, la casa más colorida de Viena. Fue diseñada por el artista Friedensreich Hundertwasser y su fachada está llena de colores, curvas y vegetación. Enfrente de ella se encuentra una galería con tiendas y algún que otro sitio para tomar algo.

Terminamos el día en el Prater, el parque más emblemático de Viena. Su emblema es la Noria Gigante, construida en 1897. La entrada a este parque de atracciones es gratuita, solo pagas si subes a alguna atracción.

Día 4 en Viena: Palacio de Justicia y Ópera Estatal

Es nuestro último día en esta maravillosa ciudad y lo hemos aprovechado visitando a primera hora el Palacio de Justicia. Entrar a este edificio es gratis, solo tienes que esperar la cola y pasar un control de seguridad. Lo que más impresiona de este edificio es su gran escalinata central y su techo de cristal. Recomendamos ir a primera hora para no esperar mucho tiempo para entrar.

A unos minutos del Palacio de Justicia se encuentra la Ópera Estatal de Viena. Si os apasiona la música podéis hacer una visita guiada por 15,00€ (las entradas se pueden comprar en su web) donde podréis conocer el auditorio y los pasillos donde aún resuenan las notas de Mozart, Strauss o Verdi.

Entre cafés, palacios y melodías de Mozart, Viena nos demostró que es mucho más que historia: es una experiencia que se vive con los cinco sentidos.